Cómo se trabaja
Cuatro pasos, sin atajos.
Cada proyecto pasa por las mismas cuatro etapas. Ninguna se salta, aunque el alcance sea chico — es lo que evita construir algo que se ve bien en una demo y no sobrevive la primera semana de uso real.
Diagnóstico
Relevamiento del proceso real: quién hace qué, con qué sistemas, y dónde se pierde tiempo o se repite trabajo. Se hace hablando con las personas que hacen el trabajo hoy, no solo mirando el organigrama.
Diseño
Definición del flujo a automatizar y los puntos de integración con los sistemas existentes. El criterio principal no es qué tan sofisticado es el diseño, sino si el equipo lo puede sostener después de que el proyecto termine.
Implementación
Construcción del sistema — integraciones, lógica, pruebas — hasta que corre en producción con datos reales, no en un ambiente de prueba aislado.
Acompañamiento
Ajustes durante las primeras semanas de uso real — siempre aparece algo que el diseño no previó — y documentación para que el equipo pueda operarlo y modificarlo sin depender de que sigamos involucrados.
Sobre los tiempos
No hay un número fijo de semanas que aplique a todos los proyectos — depende del alcance real, que se define recién en el diagnóstico. Lo que sí es constante es el orden: no se pasa a diseño sin diagnóstico, ni a implementación sin diseño validado.